Shims improvisados vs. suplementos calibrados: una diferencia pequeña con consecuencias grandes
Shims improvisados vs. suplementos calibrados:
una diferencia pequeña con consecuencias grandes
Un suplemento debajo de la pata de un motor, una bomba o un reductor puede parecer un elemento menor.
No gira, no transmite potencia y cuesta una fracción de lo que vale la máquina.
Sin embargo, cuando una alineación exige corregir décimas o centésimas de milímetro,
ese pequeño componente pasa a formar parte directa de la precisión del montaje.
Por eso, utilizar un recorte de chapa improvisado en lugar de un suplemento calibrado
puede introducir justamente aquello que una alineación de precisión busca eliminar:
incertidumbre.
Un shim no es simplemente una chapa
Un shim o suplemento calibrado es una pieza de espesor conocido que se coloca
entre el pie de una máquina y su base para modificar de forma controlada su posición vertical.
Se utiliza habitualmente durante la alineación de:
- bombas y motores;
- motores y reductores;
- ventiladores;
- compresores;
- otros equipos rotativos acoplados.
Si una medición indica que una pata debe elevarse 0,30 mm,
el objetivo no es colocar “algo” debajo del apoyo.
El objetivo es realizar una corrección dimensional de 0,30 mm.
Esa diferencia de enfoque es fundamental.
¿Qué problema presenta un shim improvisado?
Una chapa cortada manualmente puede tener un espesor aparentemente adecuado y, aun así,
introducir errores difíciles de detectar.
Puede presentar:
- espesor irregular o desconocido;
- deformaciones u ondulaciones;
- rebabas;
- corrosión;
- falta de planitud;
- dimensiones inadecuadas;
- contaminación entre superficies.
No tiene demasiado sentido medir en centésimas y corregir aproximadamente.
No sólo importa el espesor: también importa el apoyo
La calidad del contacto entre la pata de la máquina y la base es otro factor crítico.
Aquí aparece el concepto de soft foot o pie cojo.
Esta condición se produce cuando uno o más apoyos de una máquina no asientan correctamente
sobre el mismo plano. Al ajustar los pernos de fijación, la estructura puede desplazarse
o deformarse.
El resultado puede ser una alteración de la alineación obtenida y la introducción
de tensiones adicionales en el conjunto.
Los suplementos pueden utilizarse para corregir determinadas condiciones de
soft foot, pero también pueden contribuir a generarlas si presentan deformaciones,
rebabas, suciedad o una superficie de apoyo insuficiente.
Corregir un pie cojo no consiste simplemente en rellenar un espacio.
Consiste en recuperar un apoyo estable, plano y controlado.
Más suplementos no siempre significa mayor precisión
Cuando no se dispone del espesor necesario, una práctica frecuente es acumular varias
piezas delgadas hasta alcanzar aproximadamente la corrección requerida.
El problema es que cada suplemento adicional incorpora nuevas superficies de contacto.
Y cada superficie puede sumar:
- suciedad;
- aceite;
- pequeñas irregularidades;
- deformaciones;
- espacios entre piezas.
Por eso, una buena práctica de montaje busca utilizar la menor cantidad razonable
de suplementos para conseguir la corrección necesaria.
La meta no es construir una “baraja” de chapas debajo de la máquina,
sino lograr una posición precisa con un apoyo mecánicamente estable.
Una rebaba también puede modificar el resultado
En alineación de precisión, detalles aparentemente insignificantes pueden tener consecuencias.
Una rebaba generada durante el corte de una chapa puede impedir que el pie apoye
completamente sobre una superficie plana.
Además de dificultar la repetibilidad de la corrección, los bordes irregulares también
aumentan el riesgo durante la manipulación.
Los suplementos calibrados industriales buscan reducir estas variables mediante
espesores definidos, superficies planas y terminaciones adecuadas.
El shim forma parte de la cadena de precisión
Una alineación no termina cuando el instrumento entrega una medición.
El proceso completo es:
Interpretar
Corregir
Verificar
El suplemento interviene precisamente en la etapa de corrección.
Por eso existe una contradicción frecuente en mantenimiento: disponer de un sistema
capaz de medir con alta precisión la posición de dos ejes y luego realizar la corrección
con piezas cuyo espesor o geometría no están controlados.
La precisión final de una alineación depende del proceso completo,
no solamente del instrumento utilizado.
El costo real no es el de la chapa
Comparar un suplemento calibrado con un recorte de chapa únicamente por su precio unitario
deja afuera buena parte del costo industrial.
También deberían considerarse:
- tiempo de montaje;
- necesidad de repetir la alineación;
- estabilidad de la corrección;
- horas de mantenimiento;
- tiempo de parada;
- confiabilidad posterior del equipo.
Una diferencia de décimas de milímetro debajo de una pata puede cambiar la posición
de una máquina. Y una condición mecánica incorrecta puede contribuir a reducir
la vida útil de rodamientos, sellos, acoplamientos y otros componentes.
Una pieza pequeña puede condicionar un resultado mucho más grande.
Suplementos calibrados para alineación industrial
Empredin dispone de suplementos calibrados para alineación vertical
de bombas, motores y reductores, dentro de su línea de instrumentos y elementos
para alineación de equipos.
Los suplementos estándar están fabricados en acero inoxidable,
cuentan con espesor identificado y terminación sin rebabas cortantes.
Se encuentran disponibles en cinco tamaños estándar y doce espesores,
desde 0,05 hasta 3,00 mm.
Empredin también fabrica piezas especiales bajo plano y configura kits de acuerdo
con las necesidades de mantenimiento de cada planta.
Cuando una alineación se mide con precisión, la corrección también debería ejecutarse
con elementos dimensionalmente controlados.